
LA HISTORIA DE UN INGREDIENTE
Las grandes civilizaciones de la historia ya valoraban sus propiedades. Era conocido por su poder de hidratación, la capacidad para suavizar el cabello y su utilización en la preparación de ungüentos medicinales. Hoy en día es un ingrediente ampliamente reconocido por sus múltiples beneficios dermatológicos, tanto para la piel como para el cabello.
Existe una variedad muy especial y poco frecuente: la MORISCA.
Se cree que, durante el dominio musulmán en la península ibérica, en la zona sur de Extremadura se injertaron variedades procedentes de sus regiones de origen en los olivos autóctonos, dando lugar a una variedad singular, con una elevada concentración de polifenoles. Esta riqueza en compuestos fenólicos le confiere una notable capacidad antioxidante y propiedades con efecto antiinflamatorio.
La variedad Morisca representa solo una pequeña parte de toda la producción de aceite de oliva en España.
El aceite de oliva virgen extra de variedad Morisca, autóctona de Extremadura, destaca por su elevado contenido en polifenoles dialdehídicos, compuestos antioxidantes altamente beneficiosos para la piel y reconocidos por diferentes estudios universitarios realizados por la Universidad de Sevilla y la Universidad de Castilla-La Mancha.
Beneficios
- Su alta concentración, en los compuestos con más beneficios del aceite de oliva virgen extra, los polifenoles dialdehídicos (Oleocantal, Oleaceína, Tirosol e Hidroxitirosol), le confiere la alta capacidad antioxidante que presenta.
- Es adecuado para todo tipo de pieles gracias a su baja alergenicidad.
- Sus ácidos grasos y su contenido en vitamina E aportan una hidratación profunda, ayudando a mantener la piel más flexible, firme y luminosa.
- Presenta capacidades antiinflamatorias, lo que ayuda a eliminar rojeces y contribuye a relajar la piel.
- Ayuda a nutrir de manera intensa el cabello, además de ayudar a reducir el encrespamiento y contribuir a mejorar la salud del cabello.